domingo, 10 de febrero de 2013

Querido viernes.


Llegué a engancharme a tu piel. De una manera rápida y un tanto extraña. Sin darme cuenta de que lo hacía. Es fácil cuando alguien te regala su tiempo y comparte sus momentos contigo. Y, ¿quién no se ha enamorado alguna vez? Al fin y al cabo todo el mundo necesita un apoyo incondicional al lado, ¿no? Y ese apoyo no podía ser otro que el tuyo. Tú, ojos brillantes, sonrisa de loco, y mi perfecto romántico. La gente piensa que ser romántico es cenar con velas, caminar bajo la luna o probablemente recitar una poesía. Pero no. Contigo, me he dado cuenta de lo que realmente es ser romántico. Es ser esa persona que te empuja a hacer lo que jamás creíste, la que borra de tu cabeza tus ‘yo nunca’ y tus ‘yo que va’, la persona que te hace sentir la princesa del cuento sin necesidad de coronas. En realidad, nunca había llegado a entender lo que significaba ‘todo’. Una simple palabra. Pero con demasiados sentimientos dentro de ella. Ahora lo entiendo. Sin ti, soy esa chica a la que se la han roto las bombillas de las luces que alumbraban su camino, nuestro camino. Te echo de menos.
 
Atentamente: el trece de tu viernes.

domingo, 13 de enero de 2013

Soy el sueño que te sueña.


Nada mejor que una maldita fecha para recordarte lo poco que eres, o directamente para hacerte saber que ya no eres nada. Gracias mundo cruel por devolverme las patadas que aún no he dado. Si algún día la suerte quiere estar de mi parte, entonces, te buscaré.

jueves, 10 de enero de 2013

Necesito necesitarte.


Probablemente sea verdad eso de que soy rara, pero precisamente eso me hace encontrarme con los lugares más perfectos para olvidar al mundo. Para casi todo el mundo eso es solo un sitio más, un sitio cualquiera, un sitio conocido por todos, pero solo hace falta que tú te sientas a gusto para que sea perfecto para ti. Allí te planteas muchas cosas, y hoy, no podías faltar tú en todas y cada una de ellas.
 
¿Sabes? Te he querido mucho, muchísimo. Te he querido como a nadie he querido nunca. Me has enseñado a hacerlo y creo que he aprendido bastante bien, o al menos no he tenido queja alguna. Un día dije que no quería tener un número, una fecha, un día, con el que empezar. No quería. Todo lo que empieza termina, y para eso, mejor que no empiece nada. Yo nunca he empezado nada hasta el 13 de enero, y me ha ido muy bien. Bueno, un ‘muy bien’ relativo. No te voy a decir que me arrepienta, porque no me puedo arrepentir de la persona más importante que ha pasado por mi vida, pero ninguna de mis historias anteriores han terminado. Se han quedado en el aire, pero no han terminado.
 
Mira, supongo que doy demasiadas vueltas a todo y más cuando una persona significa tanto ¿no?, pero te aseguro que después de todo lo dicho no me quedan ganas para seguir. No tengo ganas de seguir con esto sabiendo que cada día es un día menos, sabiendo que cada día que pasa te pierdo un poquito más. Que ha sido lo más bonito, que.. no hay palabras para describirlo, es una cosa que tengo clarísima desde los primeros días. Aunque nadie se crea que eres diferente de los demás, eso es porque no han pasado por los que son todos iguales.
 
 ¿El problema de todo esto? Que lo nuestro sí que tiene un final, que son preciosos, perfectos, maravillosos todos los planes de futuro, pero ninguno de esos planes sale. Al fin y al cabo pasan demasiadas cosas en la vida como para saber cómo, con quién, cuándo y dónde terminarás. Por eso estoy así, porque no puedo. No puedo hacerme a la idea de que  te pierdo. No puedo. No me considero la más madura del mundo, pero algo más que tú, sí. Será por lo difícil que me lo han puesto todo siempre, o porque no he tenido todo lo que quería. No sé. Te entiendo perfectamente cuando dices que quieres estar sin nadie, que quieres conocer a otras, que quieres disfrutar ¿no?, pero al igual que yo te entiendo te pido que te pongas un segundo en mi lugar. Por favor. Un segundo en el lugar de una de las personas que más te quiere, y para la que eres lo más importante. Me siento sola, muy sola..
 
Probablemente casi nadie leerá esto, pero quien lo haga no lo entenderá. Se reirá o pensará que solamente soy una cría. Pero una persona sabe perfectamente lo que quiere cuando tiene todo claro. Y yo te quiero. Y te voy a querer siempre.
 
Nunca me ha parecido difícil hablar sobre ti, sobre nosotros. Y nunca me lo parecerá.

viernes, 24 de agosto de 2012

Tú eres el trece de mi viernes.

No tienen ni idea de todos los infiernos que hemos superado, pero ¿sabes? Tampoco saben que hemos cruzado juntos los siete cielos.

Todos nuestros días son viernes-trece, y todos nuestros meses, enero(s).

martes, 7 de agosto de 2012

Quiero volver a ver esa sonrisa de idiota.

Después de millones de risas, de largas conversaciones, de abrazos infinitos, de miradas cruzadas, de "te quieros", de letras escritas en papel.. He empezado a creer en un "para siempre". Nunca lo había llegado a entender del todo, eso de dar por una persona hasta lo que no tienes, y sinceramente, mi propia intuición me dice que nunca jamás volveré a creer en ello. ¿Sentirte afortunado? No lo creo. Yo sólo me he enamorado de ti, y bueno, creo que el mundo es un poco menos malo porque existes. También quiero pasar el resto de mi vida contigo y cuidar de ti, y todo esto no sólo lo digo por esa canción "noviembre dulce".



Cualquier ser humano sobre el planeta que se encuentre tres folios llenos de frases, de palabras, de letras, escritas todas y cada una de ellas para ti, me arriesgaría a decir que se enamora (aún más) si la persona que te las escribe es la más importante en tu vida. Lo mejor de todo esto no son las miles de palabras escritas allí, si no darte cuenta de que esos papeles huelen a él. Y al analizar todo esto, caes en la cuenta de que estás loca. Por él. 

Unos increíbles dieciséis a tu lado, vamos a por los perfectos diecisiete.

jueves, 19 de julio de 2012

Rozando la perfección, ya ves.



Y cada vez lo tengo más claro, tener al mejor del mundo a mi lado es la suerte más grande que he tenido. Nunca, nadie, había sido capaz de enamorarme 188 días seguidos las 24 horas del día. ¿Sabes que es lo que más me gustaría? Estar tumbados en nuestra cama y que en ese momento se parara el tiempo. La sensación de abrazarte, la de besarte, serían los mejores regalos del mundo. Todos y cada uno de los días. Acabar agotados de reírnos y querernos como sólo nosotros sabemos hacerlo.

Hoy, ahora, si estoy escribiendo esto es porque me he dado cuenta de que quiero pasar el resto de mi vida con alguien. Y el resto de mi vida quiero que empiece ya. Contigo. Te garantizo que habrá épocas difíciles y que en algún momento uno de los dos, o los dos, queramos dejarlo todo, pero también te garantizo que si no te pido que seas mío me arrepentiré durante el resto de mi vida. El otro día cuando discutimos  iba a dejarte solo, pero entonces me di cuenta que prefiero discutir mil veces contigo, que hacer el amor con otro. Y es que me encanta la arruga que se te forma aquí cuando me miras como si estuviera loca, me gusta oler tu perfume en mi ropa después de pasar el día contigo, me enamora que te acuerdes de mi todas las mañanas y me des los buenos días y quiero que seas la última persona con la que hable antes de dormirme por las noches. 


Vale más una sonrisa, sólo si tú estás.
Te quiero chiquito.