martes, 14 de mayo de 2013

Rotos y descosidos.


Y me abrazaste otra vez; igual de roto pero tan guapo como siempre. Me abrazabas y yo sólo quería que no te acercases del todo; no te fueses a cortar con todo lo rota que estaba. Y fue justo ahí, cuando entendí que cuando los rotos se abrazan, se forman mantas. Mantas en las que pasar un enero, un invierno o toda una vida. Has sido freno cuando había un muro delante. Y has sido muro cuando necesitaba sujetarme. Contigo me he reído tanto que a veces se me olvida lo llorado.  Eres tan diferente al resto que salimos ganando. Salíamos ganando*. 


Porque ahora toco fondo. Ahora tocar fondo es dejarse caer en el sofá y encender la tele. Aunque en todos los canales le estén sacando a él. Prefiero pensar que eres la persona correcta en el momento equivocado. Y que te volveré a encontrar. Tarde o temprano. Para volver a ser 'nosotros'. Para dejar de ser 'tu y yo', y pensar, que aún tengo un sitio debajo de tu piel para hacerme la dormida.

sábado, 11 de mayo de 2013

Littleholidays.

'Lo que intento decirte es que entiendo lo que es sentirse el ser más pequeño, insignificante y patético de la humanidad; y lo que es sentir dolor en partes del cuerpo que ni siquiera sabías que tenías. Y da igual cuántas veces te cambies de peinado,o a cuántos gimnasios te apuntes o cuántos vasos te tomes con las amigas; porque sigues acostándote todas las noches repasando todos los detalles y preguntándote qué hiciste mal o qué pudiste mal interpretar, y cómo puñetas en ese breve instante pudiste pensar que eras tan feliz. A veces, incluso intentas convencerte de que él verá la luz y se presentará en tu puerta.Y después de todo eso, y aunque esa situación dure mucho tiempo, vas a un lugar nuevo y conoces a gente que te hace recuperar tu amor propio.Y vas recomponiendo tu alma pedazo a pedazo, y toda esa época difusa, esos años de tu vida que has malgastado, empiezan por fin a desvanecerse.'

 

domingo, 10 de febrero de 2013

Querido viernes.


Llegué a engancharme a tu piel. De una manera rápida y un tanto extraña. Sin darme cuenta de que lo hacía. Es fácil cuando alguien te regala su tiempo y comparte sus momentos contigo. Y, ¿quién no se ha enamorado alguna vez? Al fin y al cabo todo el mundo necesita un apoyo incondicional al lado, ¿no? Y ese apoyo no podía ser otro que el tuyo. Tú, ojos brillantes, sonrisa de loco, y mi perfecto romántico. La gente piensa que ser romántico es cenar con velas, caminar bajo la luna o probablemente recitar una poesía. Pero no. Contigo, me he dado cuenta de lo que realmente es ser romántico. Es ser esa persona que te empuja a hacer lo que jamás creíste, la que borra de tu cabeza tus ‘yo nunca’ y tus ‘yo que va’, la persona que te hace sentir la princesa del cuento sin necesidad de coronas. En realidad, nunca había llegado a entender lo que significaba ‘todo’. Una simple palabra. Pero con demasiados sentimientos dentro de ella. Ahora lo entiendo. Sin ti, soy esa chica a la que se la han roto las bombillas de las luces que alumbraban su camino, nuestro camino. Te echo de menos.
 
Atentamente: el trece de tu viernes.

domingo, 13 de enero de 2013

Soy el sueño que te sueña.


Nada mejor que una maldita fecha para recordarte lo poco que eres, o directamente para hacerte saber que ya no eres nada. Gracias mundo cruel por devolverme las patadas que aún no he dado. Si algún día la suerte quiere estar de mi parte, entonces, te buscaré.

jueves, 10 de enero de 2013

Necesito necesitarte.


Probablemente sea verdad eso de que soy rara, pero precisamente eso me hace encontrarme con los lugares más perfectos para olvidar al mundo. Para casi todo el mundo eso es solo un sitio más, un sitio cualquiera, un sitio conocido por todos, pero solo hace falta que tú te sientas a gusto para que sea perfecto para ti. Allí te planteas muchas cosas, y hoy, no podías faltar tú en todas y cada una de ellas.
 
¿Sabes? Te he querido mucho, muchísimo. Te he querido como a nadie he querido nunca. Me has enseñado a hacerlo y creo que he aprendido bastante bien, o al menos no he tenido queja alguna. Un día dije que no quería tener un número, una fecha, un día, con el que empezar. No quería. Todo lo que empieza termina, y para eso, mejor que no empiece nada. Yo nunca he empezado nada hasta el 13 de enero, y me ha ido muy bien. Bueno, un ‘muy bien’ relativo. No te voy a decir que me arrepienta, porque no me puedo arrepentir de la persona más importante que ha pasado por mi vida, pero ninguna de mis historias anteriores han terminado. Se han quedado en el aire, pero no han terminado.
 
Mira, supongo que doy demasiadas vueltas a todo y más cuando una persona significa tanto ¿no?, pero te aseguro que después de todo lo dicho no me quedan ganas para seguir. No tengo ganas de seguir con esto sabiendo que cada día es un día menos, sabiendo que cada día que pasa te pierdo un poquito más. Que ha sido lo más bonito, que.. no hay palabras para describirlo, es una cosa que tengo clarísima desde los primeros días. Aunque nadie se crea que eres diferente de los demás, eso es porque no han pasado por los que son todos iguales.
 
 ¿El problema de todo esto? Que lo nuestro sí que tiene un final, que son preciosos, perfectos, maravillosos todos los planes de futuro, pero ninguno de esos planes sale. Al fin y al cabo pasan demasiadas cosas en la vida como para saber cómo, con quién, cuándo y dónde terminarás. Por eso estoy así, porque no puedo. No puedo hacerme a la idea de que  te pierdo. No puedo. No me considero la más madura del mundo, pero algo más que tú, sí. Será por lo difícil que me lo han puesto todo siempre, o porque no he tenido todo lo que quería. No sé. Te entiendo perfectamente cuando dices que quieres estar sin nadie, que quieres conocer a otras, que quieres disfrutar ¿no?, pero al igual que yo te entiendo te pido que te pongas un segundo en mi lugar. Por favor. Un segundo en el lugar de una de las personas que más te quiere, y para la que eres lo más importante. Me siento sola, muy sola..
 
Probablemente casi nadie leerá esto, pero quien lo haga no lo entenderá. Se reirá o pensará que solamente soy una cría. Pero una persona sabe perfectamente lo que quiere cuando tiene todo claro. Y yo te quiero. Y te voy a querer siempre.
 
Nunca me ha parecido difícil hablar sobre ti, sobre nosotros. Y nunca me lo parecerá.

viernes, 24 de agosto de 2012

Tú eres el trece de mi viernes.

No tienen ni idea de todos los infiernos que hemos superado, pero ¿sabes? Tampoco saben que hemos cruzado juntos los siete cielos.

Todos nuestros días son viernes-trece, y todos nuestros meses, enero(s).